Coffee Break. Entrevistas de la Coalición Global de Chagas

Primera de una serie de entrevistas con protagonistas de la lucha contra el Chagas. En esta ocasión, nos encontramos con Ana Requena y el cribado sistemático de la población migrante en Europa

25 mayo 2017

 

Coffee Break con Ana Requena.

El cribado sistemático de Chagas en Europa puede ser muy rentable.  

Javier Sancho.  Coalición.

Con esta entrega, la Coalición Global de Chagas inaugura una serie de entrevistas periódicas con protagonistas de la lucha contra las enfermedades desatendidas. Aunque nos centraremos en el trabajo de nuestros socios y allegados, no perderemos de vista las experiencias de otros protagonistas, centros y organizaciones tanto en Chagas como en otras enfermedades que supongan una aportación valiosa.

Nuestra intención es ofrecer otra mirada más próxima a quienes luchan desde diversos ámbitos contra la enfermedad mediante una charla amena, sin el estilo más limitado y riguroso de las publicaciones científicas. Esperamos contribuir a conocernos mejor y ayudar a intercambiar el enorme potencial humano y científico que aglutina la Coalición.

En esta ocasión, nos encontramos en Barcelona con Ana Requena, una médica del servicio de Salud Internacional en el Hospital Clínic de Barcelona, que ha participado en el estudio Cost-effectiveness of Chagas disease screening in Latin American migrants at primary health-care centres in Europe: a Markov model analysis, publicado por Lancet Global Health el pasado mes de febrero. El objetivo: demostrar que el cribado en población de riesgo supone una inversión rentalbe a nivel económico para los sistemas sanitarios europeos y para la calidad de vida de los pacientes. 

Ana Requena es una joven investigadora médica, oriunda de Granada, Andalucía. Para nuestro coffee break nos cita a la hora de su almuerzo en el comedor de la segunda planta del edificio de ISGlobal para el quien realiza sus investigaciones, y nos responde entre bocado y bocado.

Explícanos el origen de este artículo.

Surge de una iniciativa europea, la red COHEMI, cuyo objetivo era evaluar y mejorar el estado de salud de la población inmigrante latinoamericana. Participaron un total de diez instituciones de ocho países europeos y latinoamericanos.  

¿Tenías alguna referencia de un estudio parecido?

Se había hecho un estudio similar para mujeres embarazadas. El resultado validaba la hipótesis de que el cribado en mujeres embarazadas de origen latinoamericano y el de sus hijos era coste-efectivo. Ese fue uno de los elementos que sirvió para impulsar que el Departament de Salut de la Generalitat  implementase un programa de cribado de enfermedad de Chagas para mujeres embarazadas, pionero en Europa. Eso fue entre 2009 y 2010.

Lo que ustedes plantean es hacer el cribado a toda la población adulta migrante latinoamericana en general.

Así es. Hacer el cribado desde los centros de atención primaria a la población adulta.

A priori parece lógico pensar que el cribado y el tratamiento temprano es coste-efectivo, ¿no ? No parece un gran hallazgo.

A priori sí. En el caso de las mujeres en edad fértil estaba más claro porque además de ser coste-efectivo, si les das tratamiento a las mujeres reduces en gran medida la transmisión madre-hijo. En el caso de los adultos, se supone que también se debe diagnosticar y tratar. Pero nadie habla del por qué, ni sobre las recomendaciones a seguir al respecto. No había ningún estudio realizado en este sentido. Es una enfermedad que se parece a la tuberculosis en el aspecto de que puedes tener la infección y no desarrollar complicaciones de la enfermedad en la vida.

¿Merece la pena hacer un cribado sistemático a la población en riesgo de Chagas, sabiendo que sólo un 30-40% desarrollará complicaciones, y sin contar además con biomarcadores fiables que nos permitan comprobar la curación?

A pesar de que la tendencia en el mundo sanitario es responder que sí, que merece la pena, la verdad es que nunca se ha hecho un cribado sistemático en ningún país. Por eso nosotros decidimos hacer este estudio para medir la coste-efectividad de cribar a todas esas personas que acuden a un ambulatorio por cualquier motivo. Para ello contamos con Elisa Sicuri, investigadora senior de este estudio y responsable del análisis económico.

¿Se puede demostrar con este estudio que cribar sistemáticamente a población adulta resulta a la larga más barato para un sistema sanitario que no hacerlo?

El coste de la implementación del programa para una población diana de 100.000 pacientes potenciales es muy alto, de unos 30 millones de euros. No hacerlo cuesta al sistema 6 millones que corresponden al tratamiento de las complicaciones en muchos casos.

¿Si yo fuera un decisor político, esa cifra me daría algo de miedo?

Sí, pero ahí es cuando hay que valorar los años ganados de vida ajustados por la calidad (AVAC) (QALYs por sus siglas en inglés). 

¿Puedes explicarnos los QALYs?

Es simplemente una medida de la calidad de vida.

En el caso del cribado a la población migrante que se propone en el estudio se dice que con el cribado se ganan más AVAC 61.820,62 frente a  57.334 si no se criban.

Al ganar más AVAC, el resultado es una diferencia de coste entre las dos estrategias de 6.000 euros por QALY ganado, lo que llamamos ICER. En países europeos los ICER que están por debajo de entre 40 y 30.000 se suelen considerar coste-efectivos. En este caso vemos que es un muy buen resultado. Si consideramos una eficacia de tratamiento del 20%, cada año de vida ganado ajustado por calidad cuesta unos 6.000€.

Eso sí resultaría más convincente para un sistema de salud.

Sí, pero ahí entra en juego la voluntad política y económica de ponerlo en marcha. Hay que tener en cuenta el costo a corto plazo del programa y de su implementación, así como la reacción de los pacientes y su disposición a hacerse el cribado, etc. Este estudio no es la única herramienta para tomar una decisión. Pero el otro día hicimos un taller con pacientes con la enfermedad de Chagas y todos tuvimos claro que los centros de atención primaria son el mejor lugar para iniciar el cribado sin esperar a que los pacientes acudan a los centros de medicina tropical por ejemplo. Que el médico de cabecera incluya la serología para Chagas a estos pacientes no costaría mucho.

¿Si un sistema sanitario no tiene recursos para la implementación, cuál es la alternativa?

El coste de un programa de cribado sistemático no lo hemos calculado anualmente. Es decir, se puede ir implementando gradualmente hasta que se pueda cubrir a toda la población potencial.

¿Algo que hayas descubierto en este estudio? ¿Algo que hayas confirmado? ¿Algo emocionante?

He aprendido mucho. Al fin y al cabo yo soy clínica y no tenía mucha experiencia en estudios de coste-efectividad. He aprendido también lo enormemente compleja que es la enfermedad de Chagas y la cantidad de supuestos que hay que manejar. Hemos analizado la enfermedad minuciosamente, desde que uno contrae la infección hasta que se trata, y también los casos de muerte y aquellos en los que el parásito no causa mayores complicaciones. Hay infinidad de cambios y factores y enormes lagunas en la lucha contra esta enfermedad.

Ana recoge su plato, y antes de levantarse de le mesa, sonríe y añade:

También he aprendido mucho con Elisa y espero que esto resultados sirvan, a largo plazo, para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes que son los que finalmente importan y también para mejorar el sistema sanitario en este aspecto.